Curia y sedes

Hablando de la Curia Diocesana, el Código de Derecho Canónico (c. 469) dice lo siguiente:

«La Curia Diocesana consta de aquellos organismos y personas que colaboran con el Obispo en el gobierno de toda la Diócesis, principalmente en la dirección de la actividad pastoral, en la administración de la Diócesis, así como en el ejercicio de la potestad judicial.»

Según el decreto Christus Dominus del Concilio Vaticano II, la Curia Diocesana es el instrumento principal al servicio del Obispo para el gobierno de la Diócesis en los ámbitos pastoral, administrativo y judicial.

«Por ello, los sacerdotes y laicos que pertenecen a la Curia Diocesana deben saber que prestan ayuda al ministerio pastoral del Obispo.

La Curia Diocesana debe organizarse de tal forma que resulte un instrumento adecuado para el Obispo, no sólo en orden a la administración de la Diócesis, sino también para el ejercicio de las obras de apostolado.» (ChD 27)

Del Vicario General

Entre los colaboradores del Obispo en el gobierno de la diócesis, el citado decreto conciliar destaca al Vicario General, del que dice que es “cargo eminente en la Curia Diocesana” (n. 27). El Código de Derecho Canónico establece que el Obispo debe nombrar un Vicario General dotado de potestad ordinaria y que éste ha de ayudar al Obispo en el gobierno de toda la Diócesis (c. 475).

«En virtud de su oficio, al Vicario General compete en toda la Diócesis la potestad ejecutiva que corresponde por derecho al Obispo diocesano, para realizar cualquier tipo de actos administrativos, exceptuados aquéllos que el Obispo se hubiera reservado o que, según derecho, requieran mandato especial del Obispo.» (C.I.C. c. 479, 1)

Del Vicario Judicial

La legislación eclesiástica pide que «todo Obispo diocesano debe nombrar un Vicario judicial u Oficial con potestad ordinaria de juzgar, distinto del Vicario general, a no ser que lo reducido de las diócesis o la escasez de causas aconsejen otra cosa.

El Vicario Judicial constituye un solo tribunal con el Obispo, pero no puede juzgar las causas que el Obispo se haya reservado.» (can. 1420)

«En sustitución de los tribunales diocesanos, mencionados en los cann. 1419-1421, varios Obispos diocesanos, con la aprobación de la Sede Apostólica, pueden constituir de común acuerdo un tribunal único de primera instancia para sus diócesis; en ese caso, el grupo de Obispos o el Obispo designado por ellos tienen todas las potestades que corresponden al Obispo diocesano sobre su tribunal.» (can. 1423)

Del Canciller-Secretario

El Código de Derecho Canónico establece que «debe haber en cada Curia un Canciller, cuya principal función consiste en cuidar que se redacten las actas de la Curia, se expidan y se custodien en el archivo de la misma» y otorga además al Canciller la función de Secretario de la Curia. (c. 482)

«Además del Canciller, puede haber otros notarios, cuya escritura o firma da fe pública en lo que atañe ya a cualquier tipo de actos, ya únicamente para los asuntos judiciales o sólo para los actos referentes a una determinada causa o asunto.» (c. 483)

De la administración económica

En cuanto a la administración de los bienes económicos, el Código de Derecho Canónico establece que «por derecho nativo, e independientemente de la potestad civil, la Iglesia Católica puede adquirir, retener, administrar y enajenar bienes temporales para alcanzar sus propios fines.» Estos fines no son otros que el sostenimiento del culto divino, el honesto sustento del clero y de los demás ministros y las obras de apostolado y de caridad, sobre todo con los necesitados. (cf. c. 1254).

Para llevar a cabo esta tarea, «el Obispo, oído el colegio de consultores y el consejo de asuntos económicos, debe nombrar un ecónomo, que sea verdaderamente experto en materia económica y de reconocida honradez. (...) Corresponde al ecónomo, de acuerdo con el modo determinado por el consejo de asuntos económicos, administrar los bienes de la diócesis bajo la autoridad del Obispo y, con los ingresos propios de la diócesis, hacer los gastos que ordene legítimamente el Obispo o quienes hayan sido encargados por él. Al final de año, el ecónomo debe rendir cuentas de ingresos y gastos al consejo de asuntos económicos.» (c. 494, 1,3,4)

Sedes de la Curia Diocesana

De acuerdo con el punto 4 del decreto “Ilerdensis-Barbastrensis. De finium mutatione” que dice: «El Obispo podrá establecer organismos diocesanos en uno u otro lugar, es decir en Barbastro o en Monzón». En consecuencia, las sedes de la Curia Diocesana están situadas:

En Barbastro:Plaza Palacio, 1.. 22300 BARBASTRO Tfno. 974 310 697. Fax. 974 314 975. E-mail: obbarbastromonzon [AT] planalfa [DOT] es

En Monzón:Calle Joaquín Costa, 33. 22400 MONZÓN (Los organismos situados en esta sede tienen su propio teléfono y e-mail)

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