Jueves, 24 Enero 2019 10:47

Sueño mi Diócesis

BAUTISMO DEL SEÑOR - CICLO C - 13 DE ENERO

Al comenzar el nuevo año civil he querido pulsar el corazón de nuestra Diócesis y he preguntado a unos y a otros cuál sería el reto, la utopía, el sueño que tendríamos que lograr durante el año 2019. Aprovecho esta oportunidad para invitaros a todos a hacernos llegar vuestras sugerencia, propuestas, desafíos, retos que creáis que deberíamos impulsar. 

Os comparto en este espacio de Iglesia en Aragón el testimonio de dos seglares:

«Sueño que nuestra Diócesis de Barbastro-Monzón:

1.- Tuviera la energía, los recursos y la capacidad de seguir trabajando para atender a los pueblos pequeños y que esta presencia ayudase a que las personas sigan habitando en ellos.

2.- Fuese la “plaza del pueblo”, el lugar donde personas, asociaciones y entidades que trabajan por ayudar a los demás, se encontrasen para poder hacer más y mejor.

3.- Consiguiese trasladar su mensaje, sus valores, a todas las personas que habitan en ella y en especial a aquellas personas que piensan que ese mensaje no es el suyo, porque en el fondo, también lo es.

4.- Lograse tener un sentimiento profundo de pertenencia, de ilusión por ayudar a los demás, capacidad de organización y energía para mejorar nuestra sociedad y hacerla más feliz».

Aurelio García

seglar

***

«Antes de expresar mi sueño diocesano me gustaría ofrecerles la oportunidad de conectarse con la estrella que condujo a los magos de oriente hasta Belén para que pudiesen tener  una guía segura en Jesús, se conectasen y pudieran seguirla. Con frecuencia siento cómo nos hemos dejado seducir por estrellas fugaces que no sólo no nos han conducido a nuestro verdadero destino sino que a veces nos ha alejado intencionadamente de él. 

Me gustaría, para poder compartir con todos, que en nuestra Diócesis de Barbastro-Monzón:

1.- Se creciera en el AMOR. Amor no sólo entre nosotros sino con todas las personas, en especial las que están más solas o se sienten más desvalidas o desamparadas. Jesús está presente en cada persona de nuestro alrededor y no siempre lo tenemos en cuenta.

2. Se ejercitara uno más en el SERVICIO. Todos servimos para servir y estamos capacitados para ofrecer a nuestros hermanos nuestra ayuda, ya sea en una función u otra. Fue el mismo Jesús quien nos dijo que lo que hiciéramos a uno de nuestros hermanos, a Él se lo hacíamos y a veces se nos olvida.

3. Se disfrutara de la COMUNION. Que todos fuésemos uno sigue siendo el sueño del Padre que vino a llevar a cabo el mismo Jesús. La fraternidad es nuestro ideal. En el grupo de seguidores no estamos muchos y a veces nos falta un poco de sintonía.

4. Se viviera la CORRESPONSABILIDAD. No todos valemos para todo pero sí que todos valemos para algo. Y hemos sido dotados y adornados por gracias que cuando las ponemos al servicio de los demás, de forma ordenada y continuada, todos nos sentimos enriquecidos. Nuestro obispo nos anima insistentemente a poner lo mejor de cada uno al servicio de la comunidad. Por eso me gustaría pedir al Señor que nos regalara más sacerdotes autóctonos y más consagrados y laicos comprometidos, para que el mensaje de Jesús llegue con fuerza a todas las personas de nuestra Diócesis.

5. Seamos constructores de la PAZ, generadores de puentes más que de muros. 

Maxim Miranda

seglar

Construyamos entre todos esta hermosa utopía durante este año que acabamos de estrenar.  Con mi afecto y mi bendición

Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

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