Nuestra Historia

Historia de la diócesis

San Poncio ya firmaba como obispo de Barbastro en el año 1099. Sin embargo la historia de la diócesis que hoy se conoce con el nombre de Barbastro – Monzón comienza durante el año 1100, tras la conquista de Barbastro. Desde el año 1104 hasta el 1116, San Ramón fue el segundo obispo de Barbastro. De familia noble, Raimundo Guillermo fue ordenado en la catedral de Barbastro, y es en la actualidad patrón principal de la diócesis de Barbastro-Monzón. Tras algunos conflictos territoriales y personales con los obispos de Huesca y Urgel, Esteban, el Ordinario de Huesca, pasó a tomar el territorio de San Ramón, quien jamás abandonó la vida activa.

El obispado de Roda/Barbastro fue suprimido en el año 1149 y trasladado a Lérida. Esto explica que el territorio aragonés, transferido en el año 1995, formara parte durante más de ocho siglos de la diócesis leridana. Tras un periodo de varios siglos, Felipe II insistió hasta que San Pío V restableció la diócesis de Barbastro en el año 1571. Una vez había fallecido el obispo de Huesca, fray Felipe de Urriés, OP, inició una serie de 28 pastores que encabezaron Barbastro hasta 1855. Sin embargo, ya en 1851 se había suprimido de nuevo la diócesis, en obediencia al Concordato entre el Estado español y la Santa Sede de 1851.

El esfuerzo personal y material de los barbastrenses fue la causa principal de un importante cambio en 1896: se consiguió que a partir de ese año el Administrador Apostólico fuera un obispo residente. Quizá el más destacado de entre todos ellos fuera el beato Florentino Asensio, asesinado en el cementerio de Barbastro, en la madrugada del 9 de agosto de 1936: “Si por más que hagáis, yo os he de perdonar. Dios mío, abridme las puertas del Cielo”. Junto a él, en ese año, fueron mártires también 51 misioneros claretianos, hoy beatos. Estos y otros sucesos relacionados convierten a la Diócesis de Barbastro – Monzón en una diócesis martirial.

El 20 de diciembre de 1951, Pío XII erigió con obispo propio la Diócesis de Barbastro, siendo Pedro Cantero Cuadrado el primer obispo titular de Barbastro. En 1955 se remodeló la diócesis al segregar 17 parroquias de la diócesis de Lérida y cuatro de la Seo de Urgel, todas ellas situadas en territorio aragonés. Se trataba de parroquias rurales muy pequeñas cuya población no alcanzaba los 4.000 habitantes.

En 1995, el Nuncio de su Santidad en España comunicó al obispo de Barbastro, monseñor Ambrosio Echevarría, que por decisión de la Santa Sede y a través de la Sagrada Congregación de los Obispos, las parroquias aragonesas vinculadas a la diócesis de Lérida quedaban desmembradas de ésta y agregadas a la diócesis de Barbastro, que en adelante llevaría el título de Barbastro – Monzón, elevando la parroquial de Monzón a la dignidad de concatedral. Desde 2015, monseñor Ángel Javier Pérez Pueyo es el Ordinario de la diócesis, que actualmente comprende los arciprestazgos del Bajo Cinca, Cinca Medio – Litera, Somontano y Sobrarbe – Ribagorza.

Geografía y Demografía

La Diócesis de Barbastro-Monzón abarca 7.374,13 kilómetros cuadrados, prácticamente la mitad oriental de la provincia de Huesca, y limita con las diócesis de Tarbes-Lourdes al norte, Urgel y Lérida al este, al sur con Zaragoza y al oeste con Huesca y Jaca.

Podría decirse que es una diócesis pequeña, pero es la segunda de Aragón en población, ya que sus cuatro arciprestazgos suman 100.044 habitantes, con una desigual estructura demográfica. De las 242 parroquias, las del norte son muchas y están muy despobladas, y las del sur, menos numerosas y más pobladas. Así, Sobrarbe-Ribagorza cuenta con 16.650 habitantes distribuidos en 159 parroquias, mientras Cinca Medio-Litera suma 39 parroquias y 37.150 personas; el Somontano, 25 parroquias y 18.809 vecinos; y el Bajo Cinca, 19 parroquias y 26.694 habitantes.

En definitiva, más de la mitad de las parroquias tiene menos de 100 habitantes y apenas representan el 6,67 por ciento de la población. El resto, se reparten la población diocesana de la siguiente manera: el 25,61 por ciento de las parroquias no llega a los 500 habitantes y cuenta con un 12,44 por ciento de la población; el 7,02 por ciento de las parroquias está entre los 500 y 1.000 habitantes y agrupa a otro 12,87 por ciento de la población; y solamente el 4,95 por ciento de las parroquias alcanza una densidad entre los 1.000 y 4.000 habitantes, agrupando al 22,22 por ciento de los habitantes diocesanos. Finalmente, en cambio, el 2,06 por ciento de las parroquias tiene más de 5.000 habitantes y cuenta con casi la mitad de la población, el 45,80 por ciento. Esta estructura demográfica plantea problemas pastorales que la organización diocesana debe afrontar cada día.

Episcopologio

Primera etapa: inicio de la Sede (a. 1100 al 1143)

  1. San Poncio (1101 – 1104)
  2. San Ramón (1104 – 1126)
  3. Esteban (1126 – ¿1130?)
  4. Pedro Guillermo (1130 – 1134)
  5. Ramiro II el Monje, obispo electo (1134 – 1135)
  6. Gaufrido (1135 – 1143)
  7. Guillermo Pérez (1143 – ¿1148?)

Segunda etapa: primera restauración de la Sede. (a. 1571 al 1851)

  1. Fray Felipe de Urriés y Urriés (1573 – 1585)
  2. Miguel Cercito (1586 – 1595)
  3. Carlos Muñoz Serrano (1596 – 1604)
  4. Juan Moriz de Salazar (1604 – 1616)
  5. Jerónimo Batista de Lanuza (1616 – 1622)
  6. Pedro Apaolaza y Ramírez (1622 – 1625)
  7. Fray Alonso de Requeséns y Fenollet (1625 – 1639)
  8. Bernardo Lacabra (1640 – 1643)
  9. Diego Checa (1643 – 1647)
  10. Miguel de Escartín (1647 – 1656)
  11. Diego Antonio Francés de Urrutigoyti (1656 – 1673)
  12. Fray Iñigo Royo (1674 – 1680)
  13. Fray Francisco López de Urraca (1681 – 1695)
  14. Fray Jerónimo López (de enero a junio de 1696)
  15. José Martínez del Villar (1697 – 1699)
  16. Fray Francisco de Paula Garcés y Marcilla (1700 – 1708)
  17. Pedro de Padilla (1709 – 1714)
  18. Pedro-Teodoro Granel Montfort (1714 – 1717)
  19. Carlos Alamán y Ferrer (1718 – 1739)
  20. Francisco Antonio Bustamante (1740 – 1747)
  21. Fray Benito Marín (1748 – 1750)
  22. Fray Juan Ladrón de Guevara y Pérez de la Torre (1750 – 1755)
  23. Fray Diego Rivera y Fernández de Veguera (1755 – 1766)
  24. Felipe Perales Mercado López de Urraca (1766 – 1772)
  25. Juan Manuel Cornel Larriba (1773 – 1789)
  26. Fray Agustín Íñigo Abad y Lasierra (1790 – 1813)
  27. Juan Nepomuceno de Lera y Cano (1815 – 1828)
  28. Jaime Fort y Puig (1829 – 1851)

Tercera etapa: reducción de la diócesis a administración Apostólica sin provisión de Obispo. (a. 1851 al 1896)

Estuvo regida por cuatro vicarios capituales: Basilio Gil Bueno, Francisco Rufas, el Dr. Puicercús y José Laplana Matteo.

Cuarta etapa: elevación a diócesis con Administración Apostólica Episcopal. (a.1896 al 1952)

  1. Casimiro Piñera y Laredo (1896 – 1899)
  2. Juan Antonio Ruano y Martín (1899 – 1907)
  3. Isidro Badía y Sarradell (1907 – 1917)
  4. Emilio Jiménez Pérez (1918 – 1926)
  5. Nicanor Mutiloa e Irurita (1928 – 1935)
  6. Beato Florentino Asensio Barroso (de marzo a agosto de 1936)
  7. Lino Rodrigo Ruesca (1939 – 1945)
  8. Arturo Tabera Araoz (1946 – 1952)

Quinta etapa: elevación a Obispado con sede residencial. (a. 1952 – 1995)

  1. Pedro Cantero Caudrado (1952 – 1954)
  2. Segundo García de Sierra y Méndez (1954 – 1960)
  3. Jaime Flores Martín (1960 – 1970)
  4. Damián Iguacen Borau (1970 – 1974)
  5. Ambrosio Echebarría Arroita (1974 – 1995)

Sexta etapa: pasa a denominarse Obispado de Barbastro-Monzón por la incorporación del territorio aragonés que estaba bajo administración del Obispado de Lérida. (a. 1995)

  1. Ambrosio Echebarría Arroita (1995 – 1999)
  2. Juan José Omella Omella (1999 – 2004)
  3. Alfonso Milián Sorribas (2004 –2015)
  4. Ángel Javier Pérez Pueyo (2015 -…)
Santoral Diocesano

Santos de la Diócesis de Barbastro-Monzón

12 ENE: San Victorián, abad

La historia de su vida puede ser contada de distintas maneras. Por un lado, se afirma que San Victorián o Victoriano, Beturián, nació en Italia en el año 480 y murió octogenario, hacia el año 561. Huyendo de las consecuencias públicas de su fama de santidad, llegó a los Pirineos. Otros dicen que huía sencillamente de las tentaciones terrenales. Una versión de la vida del santo explica que tras una vida de eremita en la Cueva de la Espelunga y realizando grandes prodigios, fue nombrado abad del monasterio que en un principio se llamaba San Martín de Asán. Otra afirma que cruzó los Pirineos y llegó a refugiarse en la Sierra de Guara, fundando él, posteriormente, el monasterio conocido en un principio con el nombre de San Martín de Asán, en el barranco de Vadiello, según se dice, en el despoblado de Isarre o Arasarre al norte de Santa Eulalia la Mayor. Tiempo después, en el siglo XI el monasterio tomó su nombre pasándose a llamar de San Victorián o San Beturián.

29 ENE: San Valero, obispo

San Valero fue obispo de Zaragoza a comienzos del siglo IV. Participó, de facto, en el primer concilio español: el de Elvira, en Granada (año 306). Se dice que tenía dificultad en el habla, seguramente fuera tartamudo. Por ello, su diácono, San Vicente, le hacía las veces de orador y defensor de la fe. Esto hizo que ambos fueran perseguidos por el emperador Diocleciano, que deseaba que se venerase a los dioses paganos. San Valero no dejó jamás a la Iglesia ni a los perseguidos. A consecuencia de ello, fue junto a su diácono detenido y enviado a Valencia, por orden de Daciano, gobernador de Hispania. San Vicente murió allí mártir, pero San Valero fue desterrado al Somontano y murió anciano.

Segundo Sábado de Pascua: Ntra. Sra. del Pueyo

Según se cuenta, en torno al año 1101, se apareció en el Pueyo la Virgen a un pastor llamado Balandrán, que estaba apacentando a sus ovejas. Le llamaron la atención unos rayos de luz que surgían de entre las ramas de un almendro. Fue entonces cuando la Virgen María transmitió a este humilde hombre una petición: que se construyera una capilla en medio del monte y se hiciera saber, de este modo, en el concejo y en la ciudad entera de Barbastro que la Virgen se había aparecido. Actualmente, Nuestra Señora del Pueyo es la patrona secundaria de la diócesis.

23 ABR: San Jorge, mártir

San Jorge es el patrón de Aragón y lo ha sido históricamente. Al haberlo sido de la Corona de Aragón es también actualmente el patrón heredado de Cataluña.

Él mismo, nacido en Capadocia (Turquía), comenzó la carrera militar en el ejército del emperador Diocleciano siguiendo los pasos de su padre, un ferviente cristiano del cual heredó la fe. Al ser noble, leal y fuerte, ascendió rápido y llegó a servir personalmente al emperador. Sin embargo, Diocleciano decidió publicar un edicto para demoler las iglesias y acabar con los cristianos que no obedecieran enviándolos al exilio, especialmente, los que ocupaban cargos públicos. San Jorge defendió su fe hasta la tortura y la muerte.

Cuando Jacobo de la Vorágine, obispo, reúne historias de los santos, escribe otra versión. Según esta, de la que muchos afirman que “no tiene fundamento histórico”, San Jorge sería un héroe en lugar de un mártir. Cuenta que en un pueblo de Libia atemorizaba a los hombres un dragón, al cual apaciguarían sacrificando cada día un animal y, posteriormente, a una persona. Cuando fue el turno de la princesa del lugar, el mismo santo la libró del horror acabando con el dragón.

27 ABR: Beatos Domingo y Gregorio

En el siglo XIII, Domingo y Gregorio eran dos sacerdotes de Aragón, miembros de la Orden de Santo Domingo. Se dedicaban al ejercicio del carisma propio de la orden: la predicación itinerante. Anunciaron la Palabra en Huesca, donde residían, en la Ribagorza y en Barbastro. Un día, yendo de Besians a Perarrúa, les sorprendió un aguacero y se refugiaron en una cueva, encomendando su espíritu al Señor. Más tarde, la misma estructura, derrumbándose, les sepultó y acabó con sus vidas. Se cuenta que en ese momento, las campanas de los pueblos de alrededor comenzaron a sonar movidas por su propio peso. Al día siguiente, un lugareño de Fantova encontró los cuerpos siguiendo una “especial fragancia”. Al no ponerse los habitantes de la zona de acuerdo sobre dónde enterrarlos, se les colocó sobre un burro que echó a andar. Paró, finalmente, en la iglesia de Besians.

Fueron proclamados beatos por Pío IX en el año 1854.

4 MAY: Beato Ceferino, mártir

Nació en 1861 de familia gitana en Benavent de Segriá (Lérida) y vivió siempre como gitano. Recibió el Bautismo en Fraga. Fijó su residencia en Barbastro. Casado según la costumbre gitana, años después lo hizo ante la Iglesia. Era analfabeto. No tuvo hijos, pero adoptó y educó con esmero a una sobrina de su mujer. Fue noble como tratante de caballerías. Desde su matrimonio canónico en 1912, creció su religiosidad y formó parte de varias asociaciones piadosas. En julio de 1936 fue encarcelado por defender a un sacerdote. Devoto de la Eucaristía y de la Virgen María, murió mártir con el rosario en la mano, probablemente el 2 de agosto del mismo año. Sus restos, depositados en una fosa común, no pudieron ser identificados.

18 MAY: Dedicación de la Santa Iglesia Catedral de Barbastro

Este día se celebra la fiesta de la dedicación del templo catedralicio de Barbastro. Según cuenta nuestra historia, la mezquita mayor de la ciudad fue consagrada como iglesia cristiana por San Poncio, el primer obispo de Barbastro, el día 5 de mayo de 1101. Erigido el bello templo actual sobre el mismo espacio a principios del siglo XVI, puede leerse en su interior la siguiente inscripción: “El año MDXXXI nos recuerda año tras año el día de la dedicación de tu santo tempo”.

21 JUN: San Ramón, obispo

San Ramón del Monte es el patrón principal de la Diócesis de Barbastro – Monzón. Raimon Guillam nació en Durban, en la vertiente norte de los Pirineos, en el seno de una familia noble. Se le proporcionaron medios para estudiar y comenzar una prometedora carrera militar. Sin embargo, pronto descubrió que estaba llamado al estudio y a la Iglesia. Dejado el ejercicio de las armas, figuró entre los canónigos regulares de la Iglesia de San Antonino de Frédoles. Vivió en pobreza y sobresalió en todas las virtudes. Los canónigos regulares de san Sernín de Tolosa lo eligieron su Prior. Su fama traspasó los Pirineos y, por deseo del clero y el pueblo, fue elegido Obispo de Barbastro (año 1104), siendo el segundo de la sede.

Regeneró la vida cristiana y destacó por su implicación en los asuntos que preocupaban a la sociedad del momento: guerras, conquistas, unificaciones… pero, por su libertad para amonestar al rey y por la ambición del Obispo de Huesca sobre Barbastro, hubo de retirarse a Roda. Desde allí, inició una serie de reconstrucciones arquitectónicas, instaurando en la zona lo último en arte románico.

Murió el 21 de junio de 1126, tras acompañar al rey Alfonso I a conquistar Granada. Su cuerpo se trasladó a Roda y fue sepultado en la catedral, donde puede venerarse. En 1595, un brazo y parte del cráneo fueron trasladados a la Catedral de Barbastro.

26 JUN: San Josemaría, presbítero

Josemaría Escrivá de Balaguer nació en Barbastro a comienzos de 1902. Soñaba con ser arquitecto, hasta que durante su adolescencia, contempló las pisadas en la nieve de un monje carmelita y se dio cuenta de que Dios quería algo especial de él. Se ordenó sacerdote, de este modo, en Zaragoza, en el año 1925.

El 2 de octubre de 1928 fundó el Opus Dei. Incluyó en su proyecto a las mujeres en 1930, y a los sacerdotes diocesanos en 1943, con la formación de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. Durante la Guerra Civil, tuvo que esconderse y cruzar la frontera, para sobrevivir. En 1939, publicó Camino y regresó a Madrid, donde terminó su doctorado en Derecho.

Durante los últimos años de su vida (1970 – 1975), se dedicó a viajar en misión de catequesis caritativa con los miembros del Opus Dei de distintos países. Falleció el 26 de junio de 1975. Desde entonces, millares de personas comenzaron a pedir su canonización, inclusive más del tercio del episcopado mundial, en aquel momento. Se atribuyen a su persona cientos de miles de sucesos extraordinarios. Fue Canonizado por San Juan Pablo II en el año 2002, quien lo definió como “el santo de lo ordinario”. Actualmente, su Obra cuenta con 93.000 miembros, aproximadamente.

12 AGO: Beato Florentino, obispo y mártir

Mons. Florentino Asensio Barroso nació en Villasexmir, 16 de octubre de 1877.

Ingresó muy pronto en el seminario, siendo ordenado el 1 de junio de 1901. Fue párroco de Villaverde de Medina durante año y medio, siendo trasladado posteriormente a Valladolid, donde el arzobispo Mons. José María Cos y Macho le confió su secretaría particular, la mayordomía de palacio y la cátedra de Metafísica en el Seminario. Durante quince años fue confesor del seminario.

Su celo pastoral le dio fama, y en 1935 el Nuncio Apostólico Federico Tedeschini le comunicó que el Papa Pío XI lo proponía a la dignidad episcopal con sede en Barbastro. Fue consagrado obispo en Valladolid el 26 de enero de 1936. Tomó posesión de la Sede de Barbastro por procurador el 8 de marzo de aquel año, entrando discretamente el 15 para evitar disturbios anticatólicos.

El 22 de julio de 1936 fue arrestado y encarcelado, a manos de un grupo republicano que había llegado de la zona catalana. Interrogado y torturado, fue finalmente fusilado por los milicianos al cabo de dos semanas, en la madrugada del 9 de agosto de 1936.

El Papa Juan Pablo II lo beatificó el 4 de mayo de 1997.

13 AGO: Beatos Felipe de Jesús Munárriz, presbítero, y compañeros mártires

En agosto de 1936 recibieron la corona del martirio, en Barbastro, cincuenta y un miembros de la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María. Fueron nueve Sacerdotes, treinta y siete Estudiantes de Teología y cinco Hermanos Coadjutores. Durante su largo cautiverio dieron firme testimonio de su fe y de sus ansias de martirio, así como de su actitud generosa en perdonar. Rechazaron la oferta de salvar la vida si dejaban su vocación religiosa. Dos de los Hermanos Coadjutores habían nacido en esta diócesis: Manuel Buil Lalueza, en Abizanda, y Francisco Castán Meseguer, en Fonz. Ambos, con los otros treinta y ocho que iban a morir los días 13 y 15 de agosto, firmaron la Ofrenda a la Congregación (“Testamento de los Mártires de Barbastro”) escrita el día 12 en un modesto envoltorio de chocolate. El primero, martirizado el día 13 de agosto, escribió: «¡Viva Barbastro Católico!». Y Francisco Castán, cuyo martirio tuvo lugar el día 15, estampó esta despedida: «¡Viva Dios! Nunca pensé ser digno de gracia tan singular». Los restos de estos mártires se veneran en la Iglesia del Corazón de María que dicha Congregación tiene en Barbastro.

25 AGO: San José de Calasanz, presbítero

José de Calasanz Gastón nació en Peralta de la Sal en 1557. A los doce años, dejó su pueblo para estudiar en Estadilla, junto a los padres trinitarios. Responsable, generoso y de gran simpatía, pronto hizo muchos amigos.

A la edad de catorce años decidió seguir el camino del sacerdocio. Aunque había heredado la fe de sus padres, al prinicipio su padre se opuso, pues ya contaba con él como heredero y administrador de su propiedad. En el año 1583, fue ordenado sacerdote y nueve años más tarde, enviado a Roma.

En el barrio romano del Trastévere conoció a un considerable número de niños cuyos padres no podían proporcionarles una educación. Por ello, pensó en fundar una escuela gratuita, pero nadie le apoyó. Esto no logró desanimar a José de Calasanz, y pronto pidió una vieja sacristía en la parroquia de Santa Dorotea de Roma. Fue allí donde fundó, en 1597, la primera escuela gratuita de Europa: será conocida posteriormente con el nombre de Escuela Pía. Gracias a las limosnas que recibe, logrará la multiplicación del material escolar e incluso de los centros. En España, el primer colegio de la orden abrió sus puertas en Barbastro, en 1677.

Murió el 25 de agosto de 1648 en Roma, con 90 años.

12 SEP: San Poncio, obispo

Eboncio, conocido también como Ebón, Ponce o Poncio, nació en Sarracolin, en el condado de Comenge (Francia). Pronto ingresó en la Orden de San Benito y se convirtió en abad del Monasterio de Santa Fe de Conques. Fue ordenado obispo y sucedió, de este modo, a Lope, obispo de Roda, en el año 1097.

Una vez fue conquistado Barbastro, se amplió el terreno cuya grey pastoreaba Poncio. Pedro I le había mandado a Roma para pedir el traslado de la sede episcopal de Roda a Barbastro. Obtuvo la bula papal pertinente en Letrán, y para el año 1101 ya existía el Obispado de Barbastro – Roda. Así pues, se convirtió en el primer obispo de Barbastro. Un santo al que sucedería otro santo: san Ramón del Monte.

17 SEP: Dedicación de la Santa Iglesia Concatedral de Monzón

Por el Decreto “Ilerdensis-Barbastrensis de finium mutatione” de la Sagrada Congregación de los Obispos, de 15 de junio de 1995, la Iglesia Parroquial de Santa María del Romeral, de Monzón, fue elevada el 17 de Septiembre de 1995, en el curso de una solemne concelebración eucarística, a la dignidad de Concatedral. Ese día quedó configurada territorialmente la Diócesis de Barbastro-Monzón. Constando como cierta su Dedicación pero desconociéndose la fecha exacta, se estableció su celebración en día tan significativo para este templo.

22 SEP: Beatos Dionisio Pamplona, presbítero, y compañeros mártires

Entre los muchos miembros de la Orden de las Escuelas Pías, víctimas de la persecución religiosa de 1936 en España, figuran los trece que fueron beatificados por el Papa Juan Pablo II el 1 de Octubre de 1995. Eran once sacerdotes y dos hermanos; entre ellos, los Padres Dionisio Pamplona, Manuel Segura y Faustino Oteiza y los hermanos Florentino Felipe y David Carlos, todos de la comunidad de Peralta de la Sal, en esta Diócesis, donde nació el Santo Fundador. Sus restos se veneran en la Casa Santuario de San José de Calasanz.

22 SEP: Beatos José Calasanz Marqués, presbítero, y compañeros mártires

El Padre José Calasanz (1872-1936) nació en Azanuy. En 1886, vio a Don Bosco en Barcelona. Se convirtió en salesiano en 1890 y en sacerdote cinco años más tarde. Fue secretario de Don Rinaldi y después superior provincial en Perú y Bolivia. Posteriormente, regresó a España para convertirse en Provincial de Tarraconense.

Era un hombre de gran corazón y muy trabajador, desde el inicio interesado en la salvación de sus cofrades. Fue capturado junto con otros salesianos mientras llevaba a cabo un retiro espiritual en Valencia. Fue asesinado mientras lo llevaban, con un solo disparo en la cabeza.

Fue beatificado por S.S. Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001 junto a otros 232 mártires españoles en Valencia.

12 OCT: Ntra. Sra. del Pilar

La tradición, tal como ha surgido de unos documentos del siglo XIII que se conservan en la catedral de Zaragoza, se remonta a la época inmediatamente posterior a la Ascensión de Jesucristo, cuando los apóstoles predicaban el Evangelio. Se dice que, por entonces (40 Ac), el Apóstol Santiago el Mayor, hermano de San Juan e hijo de Zebedeo, predicaba en España. Santiago obtuvo la bendición de la Santísima Virgen para su misión.

Los documentos dicen textualmente que Santiago, “pasando por Asturias, llegó con sus nuevos discípulos a través de Galicia y de Castilla, hasta Aragón”, el territorio que se llamaba Celtiberia, donde está situada la ciudad de Zaragoza, en las riberas del Ebro.

En la noche del 2 de enero del año 40 AC, Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando “oyó voces de ángeles que cantaban Ave, María, gratia plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de mármol”. La Santísima Virgen, que aún vivía, le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que “permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio”. 

Desapareció la Virgen y quedó ahí el pilar. El Apóstol Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia en aquel sitio y, con el concurso de los conversos, la obra se puso en marcha con rapidez. Pero antes que estuviese terminada la Iglesia, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos para servicio de la misma, la consagró y le dio el título de Santa María del Pilar, antes de regresar a Judea. Esta fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen Santísima.

12 OCT: Ntra. Sra. del Pilar

La tradición, tal como ha surgido de unos documentos del siglo XIII que se conservan en la catedral de Zaragoza, se remonta a la época inmediatamente posterior a la Ascensión de Jesucristo, cuando los apóstoles predicaban el Evangelio. Se dice que, por entonces (40 Ac), el Apóstol Santiago el Mayor, hermano de San Juan e hijo de Zebedeo, predicaba en España. Santiago obtuvo la bendición de la Santísima Virgen para su misión.

Los documentos dicen textualmente que Santiago, “pasando por Asturias, llegó con sus nuevos discípulos a través de Galicia y de Castilla, hasta Aragón”, el territorio que se llamaba Celtiberia, donde está situada la ciudad de Zaragoza, en las riberas del Ebro.

En la noche del 2 de enero del año 40 AC, Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando “oyó voces de ángeles que cantaban Ave, María, gratia plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de mármol”. La Santísima Virgen, que aún vivía, le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que “permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio”. 

Desapareció la Virgen y quedó ahí el pilar. El Apóstol Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia en aquel sitio y, con el concurso de los conversos, la obra se puso en marcha con rapidez. Pero antes que estuviese terminada la Iglesia, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos para servicio de la misma, la consagró y le dio el título de Santa María del Pilar, antes de regresar a Judea. Esta fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen Santísima.

3 NOV: San Gaudioso, obispo

Hijo de la nobleza, nació en la Tarraconense después de muchos años de matrimonio de sus padres. Al obtener la gracia de tener un hijo, fue tal su alegría que le impusieron el nombre de Gaudioso. Los padres encomendaron su educación al Santo Abad Victorián. Elegido Obispo de Tarazona, hubo de enfrentarse con los problemas de la herejía arriana. Siendo anciano, quiso visitar el monasterio donde se había educado, pero cayó enfermo en el lugar de Escalona, feudo de su familia, donde falleció piadosamente. Pasados algunos años, sus restos fueron trasladados al monasterio de Asán y depositados junto a los de su maestro San Victorián.

15 DIC: San Úrbez, presbítero

Conocido también por Urbicio o Urbe. Nació en Burdeos (Francia), a principios del siglo VIII, hijo de una noble familia de la ciudad. Su padre era pagano y su madre cristiana. Muerto su padre en una batalla, recibió de su madre una cuidadosa educación cristiana. Entre el 730 y el 740 aparece en el Pirineo aragonés como pastor en el Valle de Añisclo, compaginando su trabajo con la vida de oración, silencio y contemplación. Al ser tenido por santo, pasó a Albella, en el Valle del Ara (perteneciente a esta diócesis, así como los lugares del Valle de Añisclo, donde hoy se le sigue venerando). Desde allí pasó al Monasterio de San Martín, en la Val de Onsera (ya en la actual diócesis de Huesca), profesó como monje y, ordenado sacerdote, llegó a Nocito, al pie de la sierra de Guara en su parte norte. Desde Nocito, evangelizó los pueblos vecinos. Murió hacia el 802, a la edad de 100 años. Sus restos mortales eran venerados en su Santuario de Nocito, hasta que, en la contienda civil de 1936 a 1939, desaparecieron en la hoguera.

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